La recuperación mental de Zen

Cuando Zen vino al refugio no quería saber nada del ser humano. Huía, nadie podía ponerle la cabezada o el ramal, ni siquiera podíamos acariciarlo. No sabíamos si había sido domado, si lo habían montado. Sólo que venía cojo de una pata y que estaba entero.

Muy poco a poco fue confiando en la mano que le daba de comer y en algunas personas que venían a visitarlo. Fue dejando que le acariciaran. Pero la inexperiencia hizo que dieramos palos de ciego, algunos hacia delante y otros hacia detrás.

Hemos empezado un plan de trabajo para él, y en una semana hemos conseguido muchas cosas. Pronto podremos ir a pasear con él.

Los primeros tres o cuatro días cada cosa nos costaba horas: cepillar, peinar, dar las patas, poner la cabezada…


Ahora es parte de su rutina diaria y, claro, después hay premio.


Nos sentimos muy orgullosos de haber conseguido en una semana, con mucho esfuerzo y decisión, lo que no habíamos conseguido en mucho tiempo por diversas razones.


Podemos decir que Zen se está curando mentalmente y que pronto podrá ser adoptado. Si te interesa adoptar un caballo, ponte en contacto con nosotros en refugio@equirrescate.com.

Os dejamos un vídeo de los avances de Zen.

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